Han pasado días desde que se conoció que el Tribunal Constitucional respalda la norma andaluza que impide a los alcaldes ser también parlamentarios por la comunidad, algo que no ha sentado nada bien al PP. Y es aunque hablan de regeneración democrática, practican la degeneración democrática y, lejos de entender que los andaluces tienen que tener alcaldes a tiempo completo para atenderles, se han dedicado a ir colocando a los regidores en la Cámara.