Medios de comunicación de toda España han difundido esta semana el vergonzoso espectáculo ofrecido por el alcalde de Carboneras, Salvador Hernández, cuando en un Pleno del Ayuntamiento mandó callar a una concejala socialista con un argumento profundamente machista: “Guarde el respeto cuando está hablando un hombre”. Esas fueron las palabras textuales que utilizó Hernández, quien supongo que no fue capaz de encontrar una fórmula más eficaz para conseguir el silencio en la sala que recurrir a su condición de macho.