La decisión del equipo de Gobierno de la Diputación de reformar los estatutos de Galasa ha terminado sacando a la luz la situación más que crítica que atraviesa esta empresa pública. Esta reforma de los estatutos conllevaba una subida de las tarifas del agua que el PP pretendía aprobar por la puerta de atrás, algo a lo que los socialistas nos negamos, entendiendo que un asunto de tal magnitud requería luz y taquígrafos y que todos los datos estuvieran sobre la mesa. Por eso solicitamos a la dirección de la empresa un informe sobre los motivos que, según ellos, hacían necesaria la actualización de las tarifas.